EL LÍDER INTELIGENTE

Siempre que vemos un gran entrenador, un deportista o simplemente un compañero de trabajo, que gestiona muy bien su relación con los demás e influye en ellos, decimos que es un gran líder. Un líder es aquel que tiene las habilidades necesarias para influir en la actitud y en el trabajo de las personas que tiene a su alrededor.

Afortunadamente, cada vez son más las personas del deporte que entienden realmente lo que es el liderazgo y sus beneficios, y han dejado atrás el famoso “ordeno y mando” y el “se hace así porque lo digo yo” por otras prácticas más eficaces. Este lento cambio de paradigma del “mandar” al “liderar” ha producido transformaciones interesantes en la sociedad, las empresas y el deporte. Aunque es cierto que todavía nos queda mucho camino por andar.

Torralba y Santos, hablan de 4 pilares fundamentales del liderazgo deportivo y lo relacionan con 4 inteligencias fundamentales para ello. El liderazgo, en la vida y en el deporte, requiere inteligencia, entendida como la capacidad de adaptarse a nuevas situaciones y anticipar o tomar buenas elecciones.

Dentro de las inteligencias necesarias para un liderazgo eficaz tenemos:

1) En primer lugar la inteligencia emocional: cuando un entrenador o deportista es capaz de captar las emociones de los demás para empatizar con ellos, sabe canalizar de forma no destructiva las emociones negativas del grupo y expresa las emociones positivas, da al equipo una energía extra que puede marcar la diferencia.

2) La inteligencia social: muy necesaria para formar un equipo. Saber resolver los conflictos internos, tener gestos de unión, utilizar las palabras exactas en cada momento hace que se prevengan futuros problemas y solucionar los que existen.

3) La inteligencia intrapersonal: hace al entrenador o deportista conocerse mejor a sí mismo. Es fundamental liderarse a uno mismo si quieres liderar a los demás. De esta forma conocer tus puntos fuertes y los que tienes que potenciar hace que tomes consciencia de ellos y los puedas trabajar.

4) La inteligencia espiritual: es la que tiene el líder cuando valora de forma justa a su equipo, cuando toma distancia del mismo, mira con perspectiva y orienta a sus jugadores hacia el fin que le corresponde, eliminando lo superfluo y centrándose en lo esencial. Además, la inteligencia espiritual capacita al entrenador o deportista para interrogarse por el sentido y los fines, así como para ser coherente con sus acciones y valores.

Todos en el ámbito deportivo ejercemos de una manera u otra un liderazgo sobre otras personas. Si somos capaces de descubrir nuestra misión en el deporte, la ponemos al servicio de los demás e influimos positivamente en el grupo estaremos  siendo unos líderes inteligentes.