Tanto en la vida como en el deporte hay algo que te va a ayudarte a ser constante, conseguir tus objetivos y conseguir la excelencia. Estamos hablando de los microhábitos.

Tanto si eres un niño que está aprendiendo a convivir en su familia, como si eres un deportista que quiere ser profesional, es muy importante que aprenda una serie de “reglas de buena conducta” o familiarizarse con acciones muy pequeñas y rápidas que requiere poco esfuerzo o motivación, pero que pueden cambiar el destino de tu vida personal y deportiva. Esto son precisamente los microhábitos.

Cuando eres un niño o incluso un adulto, es importante para generar en ti voluntad y responder rápidamente una serie de acciones que te van ayudar en tu día a día para aumentar tu autoestima y para ser efectivo. Por ejemplo, si por la mañana te levantas a la primera, haces tu cama y tienes todo preparado para salir, seguro que el día empezará mucho mejor. Si al terminar de comer te levantas y recoges la mesa y lavas los platos o los metes en el lavavajillas también estarás creando un microhábito. Si eres estudiante y nada más merendar, te pones a estudiar, en vez de procrastinar viendo la televisión o mirando las redes sociales, también estarás generando microhábitos.

Y en el deporte es igual de importante para conseguir tus metas y la excelencia deportiva. Si me preguntaran, después de tantos años en el deporte profesional, algo que puede marcar la diferencia entre dos deportistas que tienen capacidades y talentos similares, diría que es fundamental este compromiso hacia los microhábitos.

Es evidente que un deportista con grandes capacidades y mucho talento, que no tiene hábitos positivos puede llegar a ser deportista profesional. Pero imagina ese deportista, además, con un gran compromiso, con ganas de aprender y mejorar y con constancia en el trabajo.

Evidentemente este tipo de deportistas existe y son las grandes superestrellas. Deportistas con mucho talento y muy trabajadoras que son capaces de levantarse antes que sus compañeros y trabajar más que nadie con profesionalidad. Esto no suele salir en las redes sociales, ni en los medios de comunicación, pero cuando estás en un equipo profesional y los ves como cada día son los primeros en llegar al entrenamiento, en trabajar en el gimnasio, en pedir un trabajo extra al preparador físico o simplemente en cuidar su alimentación, su hidratación o su descanso ves que no es casualidad que consigan lo que consiguen.

Por tanto, si quieres alcanzar la excelencia, empieza a implementar en tu vida pequeños hábitos (microhábitos). Parecerá que no ha cambiado nada, pero como sucede cuando navegas, un grado de navegación puede variar cientos de kilómetros.